Lo anterior vino a mi memoria en días pasados, luego de un mortal accidente de tránsito donde un motociclista y su acompañante ingresaron a gran velocidad al boulevard de Rohrmoser y se estrellaron contra un árbol. Surgieron entonces algunos dolientes y expertos en la materia alegando sobre el peligro que representan dichos árboles que se ubican en la jardinera que divide la vía. Talvez si no hubiera estado ese árbol allí la trayectoria de la motocicleta y sus pasajeros hubiera sido amortiguada por algún transeúnte salvador en la acera contraria. Así, el culpable del percance es el feroz depredador vegetal y no el irresponsable sin licencia, conduciendo en evidente exceso de velocidad y… ¡con el casco en la mano! ¡Por favor!
¿Qué seguiría entonces? ¿Eliminar todos los postes del tendido eléctrico, paradas de autobuses, muros de contención, barandas, vallas divisorias, señales de tránsito, aceras y demás obstáculos que impidan el libre deslizamiento de los pasajeros que han sido expelidos de sus vehículos? Probablemente habría que prohibir la construcción de cualquier tipo de estructura a 200 metros de la calle: un equivalente a la Zona Marítimo Terrestre aplicada a la red vial del país para proteger nuestros frágiles recursos automotores. Y ¿qué tal si acolchamos las calles para atenuar las caídas también?
¿Selección natural estabilizadora, alguien?


2 comentarios:
Y yo recuerdo aquel mae que se metió en contravía para salir por una ENTRADA de la General Cañas (ya llegando a la Sabana) y argumentó que no había señal que dijera que iba en contravía... el saldo fue un muerto, de otro carro que no tenía nada que ver...
Cierto! Ya se me habia olvidado ese caso. Me pregunto que habra pasado con ese mae...
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