28 de octubre de 2009

De bloqueos viales, derechos y atropellos


Nuevamente miles de costarricenses nos vimos afectados hoy por los bloqueos que efectuaron los porteadores en diversos puntos de la capital. Y es que se ha vuelto una constante en este país en los últimos años que un grupo se manifieste en pro de sus derechos de una forma que violenta los de terceros. Así, cualquier causa amerita bloquear las calles de buenas a primeras, sin importar que esto obstaculice la circulación de quienes no tienen vela en el entierro.

Quienes recurren a estos métodos alegan que esta es la única forma en que pueden llamar la atención tanto de las autoridades como de la población en general, buscando de los primeros una atención al problema, y de esta última, su solidaridad. Para empezar, dudo mucho que estas medidas generen simpatía, y mas bien pueden crear una reacción contraria hacia una causa que bien podría ser justa. Y en cuanto al gobierno, esto es simplemente una alcahuetería que se ha salido de las manos. Mas aun cuando estas conglomeraciones se prestan frecuentemente para disturbios, aveces protagonizados por individuos que ni siquiera tienen relación alguna con los verdaderos manifestantes.

En fin, debo insistir en que nuestra vida en sociedad debería regirse siempre por el principio de que “mis derechos terminan donde empiezan los de los demás”. Cierto que existe un derecho a manifestarse, pero también el derecho al libre tránsito, y en la medida en que la puesta en práctica de uno afecte o incida en el ejercicio del otro, pierde validez el primero, y es deber de la autoridad respectiva buscar activamente el retorno al equilibrio entre ambos. De otra forma, la permisividad conducirá a una anarquía de turbas enardecidas cuyas graves consecuencias pronto estaremos todos lamentando.
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17 de octubre de 2009

El problema de la inseguridad y las deficiencias del sistema

Mucho se ha discutido recientemente acerca de este tema en los últimos meses, y ha cobrado mayor vigencia luego del juicio contra Christian Manuel Mora Cantillano y Juan Carlos Mena Jiménez, quienes fueron sentenciados el 13 de octubre pasado a 193 y 179 años respectivamente, bajo una amplia gama de cargos como homicidio calificado, tentativas de homicidio, violación, abuso sexual, privación de libertad y robo agravado. Sin embargo, ambos deberán descontar solo 50 años de prisión, dado que las leyes de Costa Rica establecen ese tope máximo.

Lo anterior, aunado a la forma en que se dieron los hechos y la ausencia de arrepentimiento y hasta una actitud burlesca de los imputados, causa indignación en una sociedad ya de por si abatida ante la creciente ola delincuencial y la imposibilidad de las autoridades por controlar el asunto. Y eso que en este caso se logro capturar, juzgar y condenar a los culpables, pero resulta inexplicable como permanecían en libertad teniendo causas pendientes en el momento en que cometieron el delito, así como una prolongada investigación en curso por al menos un caso de doble homicidio realizado mediante un método similar. Además, la condenatoria se logro principalmente porque 2 de las victimas lograron sobrevivir y brindar un comprometedor testimonio. Pero lo normal y recurrente en los últimos tiempos ha sido la impunidad, y consecuentemente el ciudadano ha tenido que vivir constantemente atemorizado, viéndose en la necesidad de limitar sus actividades y estilo de vida, mientras que criminales con amplio expediente circulan a su libre antojo por nuestras calles.

La polémica se ha encendido alrededor de argumentos como la validez o necesidad de implementar la pena de muerte para estos casos, y esto es tema para otro post, pero todas las expresiones reflejan la impotencia y frustración que prevalece en nuestro país alrededor del tema de la inseguridad. En fin, existen discrepancias en cuanto a las medidas que deben adoptarse, pero es un hecho que la situación se esta tornando insostenible. Y la solución es en realidad compleja e integral, abarcando desde la educación y la inversión social en general hasta una reforma a fondo de las normativas penales y procesales. En un extremo tenemos una problemática de valores y oportunidades, que requiere un enfoque preventivo, mientras que en el otro un tema relacionado con las medidas correctivas, donde saltan los actuales vacíos y obsolescencias en el sistema regulatorio. Y claro está, con respecto a lo ultimo también es de vital importancia velar por la aplicación pronta y certera de las leyes que se establezcan, pues de otra forma la teoría no posee por si sola un efecto disuasorio.

Por otro lado existen serias deficiencias en el sistema penitenciario, donde las condiciones del ambiente carcelario y los mecanismos empleados no logran una efectiva reinserción social del preso. Predominan los problemas de drogadicción, violencia y desmotivación, con un deterioro aun mayor en las relaciones interpersonales, educación y desarrollo de habilidades productivas de los indiciados durante su confinamiento en estas instituciones. Así, lo que en teoría debería ser un sistema que busque la reintegración a la sociedad funciona como un simple lugar de reclusión que fomenta las conductas nocivas, conformando mas bien una especie de academia del delito.

Finalmente, considero que esa metodología de reinserción debería contemplar también la obligatoriedad de ejercer labores productivas por parte de todos los presos durante su periodo de condena. No se trata del viejo esquema de pico y pala en canteras, sino del desarrollo efectivo de destrezas y de un sentido de responsabilidad que permitan una mejor reincorporación social y laboral después de cumplida la condena. Y lo anterior cobra mayor sentido si consideramos que actualmente es el pueblo el que debe asumir los gastos para la manutención de los centros penitenciarios y su población, lo que resulta una especie de castigo para las victimas.
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23 de agosto de 2009

Futbol, Religión, Política y fanatismo

Existen 3 temas cuyo tratamiento es generalmente delicado, pues al estar sujetos a pasiones generan fricción con frecuencia. La problemática con esta polémica trinidad compuesta por el Futbol, la Religión y la Política se agudiza cuando las personas se dejan llevar por el fanatismo, dejando a un lado la razón.

Desde un enfoque racional, el caso del futbol es quizás el que resulta mas extraño. Al menos a mi me resulta incomprensible (“es algo que no podés entender y no te lo puedo explicar”) como el fanatismo trasciende el cotejo y es acarreado en forma permanente en la vida de los seguidores de una camiseta. Es cada vez mas común ver enfrentamientos entre barras que defienden ciegamente, en todo lugar y momento y sin pensar en las consecuencias reales de sus actos, al equipo de su preferencia. Como si éste les firmara el cheque por lo menos.

La irracionalidad en el caso de la religión es quizás mas viable de justificar por ser ésta un asunto de fe. Pero al igual que con los otros 2 elementos de la trilogía candente tratada en este post, la controversia aflora cuando se incurre en el irrespeto y los complejos de superioridad. Mucha religiones se basan en un principio similar al de un club abierto pero exclusivo, donde se asume la posesión de la verdad absoluta. Es así como, por ejemplo, debemos aceptar entonces que el infierno estuvo poblándose durante miles de años por nativos de las Américas hasta que la salvación llego en carabelas.

Finalmente tenemos la política, donde el desuso de la razón es mas difícil de excusar, máxime cuando las determinaciones en este campo no afectan solo a quien las toma. Así, resulta totalmente absurdo ver a los partidos políticos como si fueran simples equipos de futbol, basando la adhesión en aspectos como la tradición y la popularidad. A sabiendas de que una decisión tiene consecuencias no solo sobre mi futuro sino que influye en el de los demás, el voto debe ser siempre un acto bien informado y desprovisto de pasiones.


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8 de agosto de 2009

Snobs y requisitos para opinar

snob

Lo veo muy frecuentemente en foros, blogs y demás medios que ciertamente promueven y se deben a la interacción abierta. Nunca falta un “experto” en la materia que cuestione el derecho de expresar criterios, utilizando como única razón la carencia de credenciales del emisor, en forma de preparación formal, experiencia y otros requisitos arbitrarios. Si bien es al menos prudente informarse para lograr formular una opinión razonablemente fundamentada, hay quienes prácticamente comparan esto con el desarrollo de una exposición integral, objetiva y ordenada de conocimientos sobre el tema en cuestión. Lo peor del caso es que en ocasiones ni estos mismos intolerantes calzan dentro de ese caprichoso circulo privilegiado con la supuesta facultad para emitir juicio. Me pregunto si estas personas rigen sus vidas bajo esos mismos parámetros. De ser así, que no se quejen si no les gusta la comida del restaurant que visitan, pues no poseen un diploma de Le Cordon Bleu; que se abstengan de opinar sobre política o leyes, salvo aquellos que posean un doctorado de Harvard, Oxford o Yale; que callen en temas científicos o tecnológicos a menos que sean egresados del MIT; y que eviten cuestionar cualquier argumento relacionado con deidades y religiones, excepto quienes al menos hayan memorizado ambos Testamentos, Cánones Budistas, Textos Sruti y Smriti, Coran, Libro de Mormón, Tanaj, Talmud, Cabala, IChing, Libro de Urantia, Libro de las Sombras, escritos completos de Anton LaVey… Es mas, que del todo se olviden de utilizar el idioma español si no son parte de la elite académica de la RAE.


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13 de julio de 2009

La correlación no implica causalidad

Me llama la atención lo propensos que somos a caer en esta falacia lógica, buscando conclusiones apresuradas ante eventos que requieren de un ámbito de estudio mas amplio y controlado. Es aun mas factible cuando las correlaciones en cuestión apoyan nuestras creencias o prejuicios, transformándolas inmediatamente en causalidades incuestionables en nuestra mente.

Estos silogismos aparentes, con una falsa deducción adicional, establecen que al darse simultáneamente 2 eventos X y Y existe una correlación entre ambos (cuando ocurre X entonces ocurre Y), e intuyendo por añadidura que X causa Y. Sin embargo, existen al menos 4 posibles explicaciones diferentes:

a) Realmente es Y el que causa X
b) La relación causal es mutua: X puede provocar Y, de la misma forma que Y puede ser la causa de X
c) Existe una tercera variable Z que causa conjuntamente X y Y
d) La ocurrencia simultanea es mera coincidencia.

Veamos un ejemplo:

- Aumentan las ventas de agua embotellada
- Se incrementa el numero de muertes por ahogamiento
- Consecuentemente, existe una correlación entre ambos

Esa correlación es la ocurrencia simultánea durante un período de tiempo determinado, y hasta ahí vamos bien, pero cuando intentamos introducir la causalidad sin mayor investigación muy probablemente vamos a incurrir en el establecimiento de una incorrecta relación de causa-efecto. Es decir, el consumo de agua no es el causante definitivo de los decesos por asfixia. Probablemente existe un tercer factor (las altas temperaturas durante el verano) que provocan tanto el incremento en la ingesta de líquidos como en el número de bañistas y las consecuentes probabilidades de accidentes.

El ejemplo es simplista, rayando en lo absurdo. Pero, ¿cuántas veces hemos visto y hasta aceptado argumentos vulnerables de este tipo en nuestra vida profesional o personal? ¿En cuántas ocasiones hemos atribuido resultados a esfuerzos aislados, cuando realmente no guardan ninguna dependencia entre si? Todo esto hace que nuestras acciones estén rodeadas de incertidumbre, aumentando la probabilidad de error. Es necesaria una mayor precisión en las mediciones, una mejor observación de todas las variables, para poder obtener la evidencia necesaria y elaborar conclusiones bien fundamentadas.


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12 de mayo de 2009

El vil asesinato de Rodrigo Rosenberg en Guatemala

El pasado domingo 10 de mayo fue asesinado a balazos en Ciudad de Guatemala Rodrigo Rosenberg Marzano, abogado que denunciaba en ese momento la participación del presidente de la nación y algunos de sus mas cercanos allegados en el crimen de su cliente, el empresario Khalil Musa, días atrás.

Lamentablemente, Guatemala tiene ya de por si una larga historia de corrupción, violencia e impunidad, y las estadísticas lo ubican como uno de los mas inseguros de la región. Así, este caso pasaría pronto a engrosar una extensa lista archivada de sucesos similares sino fuera por un detalle: Rosenberg, luego de recibir amenazas de muerte, decidió dejar su testimonio grabado en video, revelando todo lo que sabia sobre el caso de Musa y dando a conocer los nombres de sus futuros victimarios, autores intelectuales o interesados en su perpetuo silencio: el gobernante Álvaro Colom; su esposa, Sandra Torres; Gustavo Alejos, secretario privado de la Presidencia; el empresario Gregorio Valdez; y los ejecutivos del Banco de Desarrollo Rural (Banrural), José Ángel López, Fernando Peña y Gerardo De León.

Presentimiento consumado. Y como era de esperarse, la grabación se ha empezado a difundir rápidamente, causando revuelo y repudio no solo en Guatemala sino en el mundo entero. Y es que aunque los hechos hayan acontecido en otras tierras, es una realidad que no nos es del todo ajena. Vivimos rodeados de corruptos y vivazos, buscando el propio bienestar, sin respeto alguno por los demás. Rosenberg tuvo el valor de plantarse y denunciar, sin importar las consecuencias, una intrincada red de crimen organizado que involucraba a las más altas figuras del Gobierno y a relevantes personajes de la banca privadas. Y es que, en sus propias palabras, según uno de los escritos que también dejó: “No hubiera podido vivir conmigo mismo, sin rebelarme, armarme de valor y denunciar ante todos los guatemaltecos que tienen principios y valores las verdaderas razones de la muerte de don Khalil Musa y su hija Marjorie Musa”.

Digno ejemplo a seguir, definitivamente. Máxime tomando en cuenta que, como dice Rosenberg al final del impactante video, aun estamos a tiempo de hacer algo.


ACTUALIZACION (Julio 2012): Años han pasado y muchísima información ha surgido alrededor de este complejo caso.El artículo de The New Yorker titulado "A Murder Foretold" (en inglés) es uno de los mejores y más completos. En resumen, todo indica que Rosenberg orquestó su propio asesinato, dolido por la muerte de Marjorie Musa, con quien tenia una relación sentimental, y desesperado ante la imposibilidad de obtener castigo para quienes él creia que habian sido los asesinos de la misma. Tal y como escribe David Grann, el autor del magistral artículo, pareciera que todos tenian un secreto: Khalil Musa ocultaba prácticas de negocio indebidas (compra de materias de contrabando), Marjorie Musa y Rosenberg su romance, éste último las circunstancias que rodearon su asesinato, y el gobierno guatemalteco su indiscutible corrupción. Toda una maraña de oscuros personajes tejiendo su red de mentiras, conspiración y desinformación para proteger sus propios intereses, muy al estilo del Consejo Real de King's Landing ("Game of Thrones").
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25 de enero de 2009

La maldición del conocimiento como impedimento en la comunicación

Recientemente leí el libro “Ideas Made to Stick”, sobre cómo desarrollar ideas que logren posicionarse fácil y exitosamente en la mente de los demás. La formula básica para esto es que las ideas sean Simples, Inesperadas, Concretas Creíbles, Emocionales y/o que contengan o se representen mediante Historias. Este es el secreto del éxito de las leyendas urbanas y las teorías conspiracionales, mientras que muchas ideas importantes en el mundo de los negocios, la educación, la política, etc. no logran sobrevivir.

Uno de los conceptos mas importantes tratados en este libro es el del “Curse of Knowledge”, o la “Maldición del Conocimiento", el cual explica por qué los demás no logran comprender lo que queremos comunicar, y consecuentemente no pueden retransmitir o implementar el contenido del mensaje. Los autores utilizan como ejemplo un experimento de psicología realizado en la Universidad de Stanford (“Tappers and Listeners”), en el cual se seleccionaba alguna canción muy conocida (“Cumpleaños Feliz, El Himno Nacional, etc.) y un grupo de individuos (“tappers”) la transmitía mediante golpes con los dedos sobre la mesa mientras que otros (“listeners”) escuchaban e intentaban adivinar. Los “tappers” por lo general predecían un porcentaje de éxito en la comunicación del 50%, pues ellos sabían que se trataba de canciones sencillas y muy populares, pero la realidad fue que solo un 2.5% de los “listeners” logro adivinar.

Lo anterior se explica porque el "tapper" esta cantando la canción mentalmente mientras golpea sobre la mesa, escuchando así los tonos en su cabeza, mientras que los "listeners" solo escuchan una especie de monótona clave Morse. Los “tappers” al final simplemente se frustran, no pudiendo comprender porque los “listeners” no logran adivinar.

Esta es precisamente la maldición del conocimiento, donde una vez que sabemos algo no logramos ponernos en el lugar o estado mental de quienes no lo saben, imposibilitando así la transmisión efectiva de este conocimiento. Quienes frecuentemente hablan, leen o escriben sobre un tema especifico dominan el argot; la terminología técnica, los acrónimos, etc. Y a la hora de comunicarse fuera de su entorno olvidan traducir el mensaje a un lenguaje concreto y común.

En ocasiones lo anterior obedece a un intento prepotente y ególatra del emisor por mostrarse como un experto. En otras puede ser producto de la táctica del “confunde y vencerás”. Pero muchas veces es simplemente un error en la comunicación de parte de aquellos que, nuevamente, no se ponen en el lugar del receptor. David Platt (por cierto, uno de los mejores conferencistas que he tenido la oportunidad de ver) utiliza una frase clave en su libro “Why Software Sucks”: “Know Thy User, For He Is Not Thee” (Conozca a su usuario, pues él no es usted). Lo anterior está dirigido a los diseñadores de software, pero aplica perfectamente al concepto de la maldición del conocimiento, donde lo que parece obvio y relevante para el emisor del mensaje no lo es para el receptor. Lo he visto muchas veces en mi vida profesional y académica. Personalmente, he tenido cantidad de profesores que pasan sin dejar su huella (aparte del recibo de la matrícula) en la formación de sus estudiantes por no lograr transmitir sus conocimientos y experiencias. Quizá ese ha sido el factor definitivo en el éxito de la serie de libros “For Dummies”: la extracción de las nociones primordiales de un tema y su comunicación mediante un lenguaje “humano”, para llenar el vacío que dejan todos esos expertos en la materia víctimas de la maldición del conocimiento.
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